Durante la semana trabajo, así que no tengo tiempo de actualizar, y lo hago los fines de semana. Pero el fin de semana pasado no pude actualizar, así que actualizo hoy explicando el motivo.
Pues resulta que como ya os conté, tenía reservado hotel y billetes para ir unos dias a Bilbao. Ese es el motivo. Este fin de semana estuve en Bilbao con Hara , y han sido unos días inolvidables, únicos, especiales.
Empecemos por el principio. El despertador suena a las 5.15 de la mañana, me cambio y cogo el coche hasta Sabadell, donde cogo el tren a las 6.20 hasta la estación de Sants, donde cogería el tren hasta Bilbao.
El viaje, unas 6 horas y algo, muy aburrido. Salimos de Barcelona hacia Tarragona, damos la vuelta hasta Lleida, el camino empieza a amarillear hasta llegar a ser un desierto, Zaragoza, Tudela de Navarra, Castejón de Ebro, Logroño, Miranda de Ebro, el camino empieza a volverse verde, y entramos en Euskadi, totalmente verde y lleno de montañas con pequeños pueblos a sus pies. Un paisaje digno de admirar, y finalmente llego a la estación de Bilbao.
Y allí estaba ella, esperándome en un banco. Estaba muy nervioso, estaba pensando en que decir o hacer y lo único que se me ocurrió fue saludarla desde lejos. Ella se levanto se acercó a mi y me abrazó. En ese mismo instante mis nervios, mis miedos, mis dudas, todo desapareció y dió paso al alivio, a la tranquilidad, a una paz que por fin conseguía después de tanto tiempo de desear estar con ella.
Los días pasaron rápido. Muy rápido. Demasiado rápido. Y cuando me quise dar cuenta estabamos en la estación otra vez, pero esta vez era un 'hasta luego'. Y digo 'hasta luego' porque esto no ha terminado. Aún nos queda mucho por hacer, vivir y descubrir el uno al lado del otro. En el momento en que ella se giró para irse, mientras yo me dirigía a la puerta del tren, mientras la miraba alejándose, mi mente se llenó de todos los momentos que habíamos vivido estos días: pasear por el puerto, cruzar la ría en barca con la luz del sol y el viento abanicando nuestras caras, pasear por la noche por el casco viejo de Bilbao, sentarnos en una terraza a tomar algo, beber alcohol en un banco, ver una película abrazados en la cama, abrir los ojos y que lo primero en ver sea su rostro, pasear por la calle y cogernos de la mano cuando suena 'Hold my hand' de M. Jackson, la noche en la ría, bailar juntos, o tantos minutos que nos hemos pasado miranadonos y sonriendo.
Sí, ella vive en Euskadi y yo en Catalunya. Pero eso no es para nada un inconveniente, la distancia es dura, pero no podrá quitarme nunca ( por muchos kilómetros que haya ) lo que siento por ella. Es la única chica que me ha aceptado tal y como soy, ha estado ahí siempre que la he necesitado, es amable, simpática, dulce y cariñosa, y es capaz de conseguir que un día triste se convierta en uno alegre en un solo segundo. Ella es especial.
En cuanto a Bilbao, es precioso, una ciudad no muy grande, rodeada por montañas y la ría en medio. Después de estos dias puedo darme cuenta de que no tiene nada que ver con Barcelona o cualquier ciudad de Catalunya. Edificios de arquitectura antigua mezclados con obras como el Guggenheim hacen de Bilbao una ciudad única. La ría es un sitio mágico que tenéis que ver por la noche.
Aquí os pongo algunas fotos de Bilbao. Si queréis ver más clickad aquí.
Como curiosidad, si recordáis la entrada de hace unos días sobre los semáforos. En Bilbao muchos semáforos tienen un contador:
Otra curiosidad, paseando por el parque un hombre con una trompeta tocaba una canción muy famosa, ¿la reconocéis?
Sin duda, echaré de menos las dos cosas, a Hara y a Bilbao, aunque más a Hara que a Bilbao. Pero pronto nos volveremos a ver.

















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